DECISIONES DIFÍCILES Y DRÁSTICAS 2

La confrontación es una arte necesaria para poder desarrollar un el liderazgo sano e íntegro.
1 Dic 2016

Confrontar sanamente es avanzar grandemente

SEGUNDA PARTE

Diciembre 2016

Hay pocas personas que le gusta la confrontación. Muy rara vez vas a conocer a un líder que le gusta confrontar ineficiencias e irresponsabilidades, especialmente con lo que se está trabajando voluntariamente. He aprendido del Dr. John Maxwell desde hace muchos años que la verdadera persona y su carácter se demuestran cuando es voluntario, y no asalariado.

La confrontación es una arte necesaria para poder desarrollar un el liderazgo sano e íntegro. No es algo negativo, ni doloroso. No es algo en que uno tiene que sudar y ponerse nervioso al levantar un asunto delicado. Confrontando es siendo responsable en poder ayudar a otros en seguir desarrollando su potencial, especialmente si tienen un compromiso contigo.

El líder de cada familia, negocio, empresa, equipo, grupo y aún sociedad, tiene la responsabilidad de confrontar a alguien cuando no está hecho conforme al estándar que cada distinto grupo desea. Si no está hecho de un cierto nivel o calidad, el líder tiene que aclarar y levantar el asiento para que todos sepan hacia dónde va y con qué calidad va.

Si hay alguien en su equipo o cuerpo de trabajo que crees que no puedes confrontar porque tienes miedo de que salga o se enoje, posiblemente, no tienen que estar contigo. Esa clase de persona provoca un ambiente no saludable para los demás, porque nadie cree que puede ser corregido. Esto, mi amigo(a) es una plaga horrible y debe ser corregida.

Claro que es más fácil seguir trabajando con los que son tóxicos que confrontar sus mañas y malas ondas. El líder es él o ella que tiene que enfrentar la circunstancia. Usa las palabras que a ti te gustan más, pero al fin de cuentas es necesario confrontar una actitud tóxica. Es incomodo levantar el asunto, pero si lo hace con madurez y un corazón limpio, no es gran cosa.

Los demás en el equipo o cuerpo de trabajo pueden ver que o el líder es débil y no quiere tratar con el asunto o está evitando confrontar al problemático porque no tiene la sabiduría de cómo hacerlo. La realidad es esta, entre más uno se tarde en corregir un error, más difícil será hacer el ajuste necesario.

Confrontar sanamente si es difícil y drástico, pero al mismo tiempo trae sanidad y liberación al líder, al liderazgo y al grupo, equipo o cuerpo de trabajo. ¿Cómo confrontar? 1. Pide la ayuda de alguien sabio en cómo levantar el asunto. 2. Inicia cada asunto con una realidad de la importancia del avance y el crecimiento de todos. 3. Expresa gratitud por ellos.

Al iniciar así, te vas a dar cuenta si realmente la persona está cantando la misma nota que tú o no. Si notas que sí, entonces sigues el proceso con esto, 4. Los ajustes que yo estoy haciendo son “x” cosa, y usa algún ejemplo de un ajuste hecho; después, de los ajustes necesario de la persona en cuestión. 5. Pide por sus comentarios. 6. Pregunta, ¿Puedo contar contigo?

Termine cada sesión de confrontación agradeciendo por todo lo que ha estado haciendo y por quién ha sido. Algunas personas van estar contigo para siempre. Algunas otras personas van estar contigo hasta que estén cómodos. El resto de la gente va estar contigo, mientras que hay dinero o beneficio para ellos mismo. Escoge bien con quien deseas invertir tu vida.

Intimidad e integridad,

Dr. Andrew y Tiffany Bucksot