Preguntas de Propósito para un Líder Poderoso II

La pregunta como líder es, ¿Qué tanto estoy dispuesto a seguir creciendo? O uno va sufrir cuando tiene que aplicar una disciplina de dominio propio o va sufrir algo de dolor o decepción en la vida
3 Abr 2017

El crecimiento puede doler y oler

SEGUNDA PARTE

Abril 2017

La segunda pregunta de propósito para ser un líder poderoso es: ¿Qué tanto estoy dispuesto a rendirme para subir? Muchos líderes no quieren sufrir, especialmente los que creen que el último sacrificio es lo que Jesús pagó en la cruz del calvario. Bueno, lo que un líder va pagar, no es lo que Cristo pagó, pero si es necesario pagar algo para crecer como líder.

Un grupo de líderes jóvenes que asistió a la conferencia formación de líderes con propósito, me dijeron que no querían, ni creían que iban a sufrir como líderes porque son siervos de Dios. Les respondí de una manera fácil: -“hay cosas que yo creo también no entender, pero al crecer como líder voy comprendiendo el patrón de operación de Dios”.

“Por tanto, ya que Cristo sufrió en el cuerpo, asuman también ustedes la misma actitud; porque el que ha sufrido en el cuerpo ha roto con el pecado” 1 Pedro 4:1 No es que uno sufra porque es mala persona, ni porque tenga pecado en su vida. Esta es una forma muy religiosa de pensar. El sufrimiento en la carne va con el paquete de estar vivo en ese mundo natural.

Como líder, porque vivo, enfrento cosas en la vida en las que no tengo respuesta, pero decido irme hacia adelante, porque sé que Dios me ha llamado a algo mejor y superior. “Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas” Santiago 1:2 Las diversas pruebas no llegan a los malos, sino a todos pero los buenos tienen a Cristo.

La pregunta como líder es, ¿Qué tanto estoy dispuesto a seguir creciendo? O uno va sufrir cuando tiene que aplicar una disciplina de dominio propio o va sufrir algo de dolor o decepción en la vida. Por ejemplo, a veces uno tiene que despertar antes de lo que quisiera, comer sanamente, aún que no quiere, sudar a veces en la vida. ¡Bienvenidos a la vida real!

Los que no trabajan, no comen. Los que son flojos sufren las consecuencias. Los que tienen unos años más y experiencia entienden que a veces el cuerpo no reacciona igual como hace veinte años. A veces en la vida, tenemos que hacer cosas que no queremos para poder cumplir una tarea o responsabilidad. ¿Qué tanto estás dispuesto crecer?

Para lograr vivir un sueño grande, se requiere de un líder grande para cumplirlo y desarrollarlo exitosamente. Alguien tiene que pagar un precio para avanzar y seguir empujándose hacia delante. Por lo regular la persona que paga el precio es un líder. La Biblia es nuestro patrón de operación de cómo Dios trata a los que Él mismo escoge.

Daniel era un hombre íntegro y lo tiraron a un pozo de leones. Ester era una reina, que tuvo que sufrir el dolor de acercarse al trono del rey, su esposo, sin saber si perdería la cabeza o no. Pablo el Apóstol, sufrió azotes por cuestión de su fe en Cristo. Cada uno tiene una gracia para crecer y a cada uno le va costar algo para desarrollar su llamado, en el plan de Dios.

Como un líder, ¿Estás en la disposición de crecer al máximo de tu potencial? Cómo eres un líder de excelencia, entiende que es necesario que ejercites tu fe en maneras y área nuevas y esto a veces es un punto de crecimiento. No todo en la vida es complicado o sufrimiento, solamente una sola parte del precio que uno tiene que estar dispuesto a enfrentar con valentía.

Intimidad e Integridad,

Dr. Andrew y Tiffany Bucksot