El Precio Más Alto

CARTA DE LIDERAZGO – MARZO 09

Si lo vemos correctamente, cuando Cristo Jesús estaba orando a Su Padre en el huerto de Getsemaní, en Su sudor había sangre, mi pregunta es ¿Por qué? Porque unir la voluntad de uno mismo a otro, es súper costoso. Jesucristo entendió la clave y la necesidad de unir Su voluntad a la voluntad de Su Padre Celestial, pero solamente porque lo entendió, no era fácil de hacer.

No era fácil porque Él tuvo que morir a la Suya. Esto amigo es el precio más alto. Cada ser humano tiene sus propios deseos, aspiraciones y metas, pero al mismo tiempo nuestro Padre Celestial tiene un deseo, una aspiración y una meta. El mundo va saber que somos Suyos por el amor que tenemos el uno por el otro.

El busca en nosotros el amor voluntario es decir, “Dios, no hay nada ni nadie más importante que Tú, entonces lo que tiene que morir en mí, lo que me hace brillar como individuo, que muera para que Cristo sea Glorificado en mi” Nuestra oración es que nos llegue la luz del entendimiento de la importancia de la unidad.

Cuando nos unimos solo porque suena bien, no hay unidad, pero cuando nos unimos porque anhelamos que Cristo sea glorificado, hemos logrado algo. Llegaremos a la unidad en el cuerpo de Cristo de varias formas y de muchas maneras diferentes, pero la clave en la unidad es profunda confianza en el poder y cuidado de Dios por nosotros.

Nosotros debemos ser los que están comprometidos a establecer y extender Su Reino, y Glorificar a Su Hijo por encima de todo. Este es el precio más alto. Sí, nos va costar, pero todo lo que vale mucho, cuesta mucho. Ponga como meta, amar, perdonar, cerrar la boca a la crítica, mantener su vista y confianza en Cristo.

Queremos motivarle para iniciar una jornada persona en ser hallado en ÉL, no teniendo su propia justicia o su propio nombre, sino teniendo una justicia que es por la fe de Cristo con el fin de conocerle a Él más profundo e íntimamente. Lo más valioso en la vida es que Cristo está siendo glorificado por medio de nuestras vidas.

Seguimos orando que Dios nos abre los ojos a la verdad de Su meta principal, para que a todos nos interese pagar el precio más alto, el precio amarnos, morir a nosotros mismos y buscar la gloria de Cristo en todo que hacemos. Nos rendimos a ti Padre Celestial. Haz en nosotros como Tú quieras. Seas Tú glorificado.

Te amamos mucho,
Dr. Andrés y Tiffany Bucksot

 

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