EL SABER ORAR

Es vital saber orar. ¿Cómo debemos orar? Los discípulos de Jesús quisieron saber como deberían orar. ¿Por qué? Porque orar es comunicar. Orar no es pedir, orar es oír, es escuchar, es comunicar, es hablar, es callarse, es meditar, es saber de que preguntar, es saber como debería preguntar. Orar es un tema, si no es el tema, más vital de importancia que comprender en toda la Biblia. ¿Por qué orar es tan esencial? Porque como uno ore determinará como vivirá.

Los discípulos eran tan interesados en como orar, porque los judíos también tenían sus asuntos religiosos en como orar. Ellos también tenían sus estructuras y sus maneras de orar y de pedir a Dios. Los discípulos quisieron saber cómo orar, porque ellos mismos vieron que la manera en que los religiosos oraron no era productivo, sino contra productivo.

“»Cuando oren, no sean como los hipócritas, porque a ellos les encanta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea. Les aseguro que ya han obtenido toda su recompensa. Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará. Y al orar, no hablen solo por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras. No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan”. Mateo 6:5-8

Jesús hizo referencia de los hipócritas como de los religiosos que ya tenían sus formas y estratégicas bien definidas. Ellos tenían sus horarios, tres veces al día. Ellos tenían sus hojas y palabras definidas en como orar de cierta forma con ciertas entonaciones de voz que ellos pensaron que eran comprobados para llamar la atención de Dios. Ellos, los hipócritas, pensaron que pudieran recibir lo que quisieran por sus muchas palabras y sus formas comprobadas.

Para nosotros, como hijos de Dios, debemos tener una estructura en como orar, es por esto que los discípulos le preguntaron a Jesús, pero nuestra estructura no es igual, o mejor dicho, no debe ser igual como la de los hipócritas. No debemos orar en público, o querer ser visto delante de otros cuando oramos. Sé que esto está muy en contra de muchas reuniones y cultos de oraciones en una gran variedad de iglesias en muchas partes del mundo.

Pero, por un milisegundo, como líder, se honesto(a) contigo mismo(a). ¿Por qué oramos en públicos? Porque somos muy pobres para orar a solas. Los hipócritas en los días de Jesús eran iguales. Ellos no tenía intimida con Dios, solo tenía la comunicación de una vía. Eran ellos hablando con Él, pero no tomaron el tiempo para oír de él, ni de invertir el tiempo de estar con él. Ellos quisieron gritarle a Dios en público, para sentirse espirituales delante de los demás.

Intimidad más que todo,
Dr. Andrew y Tiffany Bucksot
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