Ejercitando Tu Fe como Líder Parte 3

Todas las promesas fueron hechas para nosotros, para poder vivir la vida de abundancia que Dios mismo nos prometió en Su Palabra.
1 Oct 2016

La fe sigue esperando en contra de esperanza

TERCERA PARTE

  Octubre 2016

Ser un líder llamado por Dios, algo que a uno le va costar es vivir por fe, conforme las promesas de Dios. Todas las promesas fueron hechas para nosotros, para poder vivir la vida de abundancia que Dios mismo nos prometió en Su Palabra.  El problema con la promesa es el proceso. A todos nos encantan las promesas, pero no todos aguantamos el proceso.

“Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; haré famoso tu nombre, y serás una bendición.” Génesis 12:2 Había un periodo de tiempo de aproximadamente 25 años entre Génesis 12 y Génesis 21, cuando Dios le hizo pacto con Abram y cuando Isaac nació.

“Contra toda esperanza, Abraham creyó y esperó, y de este modo llegó a ser padre de muchas naciones, tal como se le había dicho: ¡Así de numerosa será tu descendencia!” Romanos 4:18 Abraham seguía esperando en la promesa aunque duró mucho tiempo para verla cumplida en su vida. La palabra hebrea por esperanza significa: unir por torsión, alquitranado y recoger juntos.

El sentido no es de estar inactivo, sino activamente esperando, haciendo la debida parte que le corresponde uno conforme la promesa que Dios le había dado. Dios le dio promesa a Abram que iba tener un niño. Ni Ismael, ni Issac nacieron de una concepción impecable.  Ellos nacieron por el hecho de que Abram se unió con Agar y luego Sara para que se embaracen.

Cuando le creemos a Dios, hay algo que nos toca hacer para demostrar nuestro fe, que le creemos a Dios. Nuestra fe se une por torsión con la promesa y aprendemos esperar activamente, sin flaquearnos mientras que Dios se hace lo invisible y lo imposible.  Jesús nos dio el patrón de seguir en la vida de fe cuando dijo, “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra.” Juan 4:34

Como líder, cuando Dios nos habla Su promesa, somos responsables activar Su promesa con una fe que le cree a Dios, más que todo. ¿Es difícil? Claro que sí, ¿Por qué? Porque, “la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.” Hebreos 11:1  Sin fe es imposible agradar a Dios. (Hebreos 11:6)

La fe es una garantía de lo que sé que Dios me había prometido, y porque lo creo, vivo mi vida conforme lo que creo. Decidimos vivir por fe y no por vista. (2 Corintios 5:7) Nos mantenemos confiados en lo que Dios se había prometido a cada uno. Mientras que vivimos en el cuerpo, conforme lo que habíamos hecho, recibiremos lo que a cada uno le corresponde.

Mientras que Abraham no vio nada, seguía por adelante. Por 25 años, Abraham esperaba en contra esperanza. Seguía creyéndole a Dios por lo imposible entre los humanos. Los líderes más sólidos y fieles, son los que le creen a Dios en activar las promesas. Son perseverantes en seguirle a Dios. Son firmes en su voluntad, hasta que ven la promesa cumplida.

Intimidad e Integridad,

Dr. Andrew y Tiffany Bucksot