Las Una Cultura Tóxica VI

La inseguridad produce superficialidad

Una de las primeras culturas que es posible tener es lo que llamo, la cultura tóxica. La cultura tóxica es así; Es la peor de todas las culturas posibles. Sucede por accidente, pero se construye de la pura emoción e inseguridad de los líderes. Las personas que viven en una cultura tóxica son gente sentimental y muy emocional.

Son ellos que tienen mucha dificultad en vencer sus emisiones y ganar sus sentimientos. Es una cultura que se forma cuando todos son sospechosos de los unos a los otros. Nadie tiene confianza en los demás, porque ni tienen confianza en sí mismo. Por su propia inseguridad personal, tienen actitudes tóxicas con los demás.

En una cultura tóxica, los colaboradores son competitivos entre ellos para posicionarse y tratar de impresionar a los líderes principales y poder agarrar un favor extra para ser visto como digno de su posición. En la cultura tóxica, en lugar de expresar compasión entran en competición. Todos pierden en la cultura tóxica.

La buena noticia es que podremos vencer y vivir por encima de las culturas tóxicas, pero es necesario tomar decisiones de hacer morir el espíritu de competencia y vivir con la seguridad interna dentro de uno mismo. Cuando hay bastante inseguridad, hay bastante superficialidad. Las relaciones son competitivas y llenas de críticas y mentiras.

“Pues aunque andamos en la carne, no luchamos según la carne; porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo,” 2 Corintios 10:3-5

En las culturas tóxicas hay acusaciones de que el otro solo quiere colgarse de las medallas de los demás y que no quiere trabajar o hacer la parte que le corresponde. Es una cultura basada en temor y todos esconden algo de otros. Esa clase de cultura es el reflejo de un reino oscuro y tramposo, igual como es el maligno.

“… porque el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche, ha sido arrojado.” Apocalipsis 12:10. Para vencer la cultura tóxica, uno tiene que aprender a confiar en Cristo en lugar de confiar en la gente. Cuando tenemos la fe bien puesta, tenemos la vista bien enfocada.

Intimidad e integridad,
Dr. Andrew y Tiffany Bucksot 
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