Líderes Llamados a La Santidad

CARTA DE LIDERAZGO – FEBRERO 2011

Estamos viviendo un tiempo histórico en todas partes del mundo. Mientras que el sistema natural sigue fallando, los que creen en Cristo deben de estar levantándose en unidad, amor y santidad para demostrar el verdadero ejemplo de una vida santificada.

Como líder de Cristo Jesús es tiempo de vivir más allá de los desacuerdos e indiferencias. Viviendo más allá de lo posible en nuestro dar, amar y perdonar es lo que Dios espera de sus representantes terrenales.

Hay un alto precio que pagar para ser un líder de calidad. Algunos piensan que pagan ese precio con años de servicio y otros con grandes sacrificios, pero la verdad es que el precio se paga con obediencia a la voz de Dios. El Creador de todos los universos te anima hoy a vivir santificado.

  1. Pagar el precio para negarse a sí mismo. Cristo dijo en Marcos 8:34, “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame”. Vive para darle toda la gloria y honra a Cristo Jesús. Vive para exaltar y levantar el nombre de Cristo.
  2. Práctica el perdón divino para con todos. “Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.” Colosenses 3:12-13
  3. Persigue adelante por fe. Cuando tienes visión, viene la crítica. Como líder, eres el blanco del enemigo y el enfoque de Dios 24/7. Mantenga un testimonio respetuoso y limpio en las finanzas, la fama y la familia. “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma.” Hebreos 10:39
  4. Procura ser humilde en todo tiempo. El orgullo espiritual apesta. El evangelio no es una competencia entre los unos y los otros líderes cristianos, sino una carrera que cada uno está corriendo para glorificar a Cristo. “Humillaos en la presencia del Señor y Él os exaltará.” Santiago 4:10  

El objetivo principal de nuestras vidas es ser como y tener una apariencia igual como la de Cristo Jesús nuestro Rey y Salvador. Estamos viviendo una etapa en la vida cuando hay varias voces que proclaman la unificación del cuerpo de Cristo. Escucha estas voces y busca la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá a Dios.

Crece profundo para correr fuerte,
Dr. Andrés Bucksot
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