Siete Principios al Éxito Ministerial

CARTA DE LIDERAZGO – NOVIEMBRE 2009

El ministerio es un desafío. Como uno debe de estar invirtiendo su tiempo es algo que cada uno tiene que escoger y controlar. En su libro de, “Prioridades de un Líder” el Dr. Andrés Bucksot ha dicho: Al decir, “si” a una cosa, tiene que decir “no” a otra. Invertir tiempo en algo significa no invertir tiempo con algo o alguien más.

No hay una respuesta perfecta para saber cuanto tiempo uno debe invertir visitando a su gente, estudiando, preparándose, jugando con sus hijos, invirtiendo en oración con su esposa o a solas con Dios. Todas estas actividades son muy relevantes a los dones ministeriales de cada uno.

Lo que es necesario es que cada pastor o ministro tenga el entendimiento de que hay ciertas cosas que son más importantes que otras cosas. El líder que vive conforme a sus prioridades tiene que esforzarse en mantener un balance entre algo práctico y algo prioritario.

  • Buscar a Dios siempre será la prioridad más importante que predicar. Es clave escuchar que hay pastores que no tiene revelación fresca y que solamente predican lo que han escuchado de otros. Cada líder debe de estar recibiendo algo fresco de parte de Dios en sus tiempos a solas con Dios o con su pareja. Cuando hablamos a líderes les decimos, “El hombre de Dios igual como el mensaje ungido por Dios se arma en el armario o en el closet, no en el seminario o a través de las notas de alguien mas”.
  • Proteger el corazón es más importante que proteger su reputación. Cuando uno no tiene una reputación para perder, significa que no ha intentado impresionar a nadie. Cuando un pastor latino en EEUA se tiro de cabeza en pecado, un reportero llego a entrevistar a los vecinos acerca del ministerio, y una vecina que no era creyente, dijo: “Pues, no se mucho de la Biblia, pero me parece que si alguien es un siervo de Dios, no debe ser una súper estrella no tocable ni accesible a la gente, puede ser que por esto hay tantos problemas entre ellos”.
  • Predicar la palabra de Dios es más importante que ser alguien de mil usos. Tantos pastores y líderes que invierten horas sin parar tratando ser superman para toda la gente en su ministerio, cuando su propia vida es un deshecho espiritual. Es tiempo de delegar a líderes responsabilidades para que uno pueda enfocarse en escuchar de Dios y preparar algo para alimentar a su gente. Si alguien mas puede hacer lo que el ministro esta haciendo entonces capacita a alguien para hacerlo.
  • El amor es más importante que la habilidad y capacidad personal. A cada uno le han sido dados dones ministeriales y habilidades personales para poder mejorar su capacitad y la capacidad otros, pero esto nunca debe ser mas importante que amar a Dios, a uno mismo y a los demás. No puedo decirle a cuantas personas hemos escuchado decir, “Es que antes de entrar en el ministerio había tiempo para tener amigos y sentarse a platicar, pero ahora la vida es como 24 horas haciendo algo y hemos olvidado amar”.
  • La familia del ministro es más importante que la gente del ministerio. Es imposible suplir la necesidad de la gente de una congregación o ministerio, pero si es posible ser el hombre de Dios, el padre para sus hijos y el esposo deseable para su esposa.  Es más importante que los de su casa le ama más que los de más en el ministerio. Lo que cada ministerio necesita es un hombre y una mujer que saben invertir sabiamente su tiempo, su vida y su esfuerzo con los de su casa. Como Dios me había dicho, “Andrés, Cuida a tu esposa y yo cuidaré a la iglesia”.
  • Menos es la meta. Vamos a recordarnos que más no es el concepto de Cristo en su ministerio. El había escogido doce cuando hubiera podido escoger doce mil conforme como pensamos hoy en día. Para Cristo tener tiempo con menos personas fue su clave y capacitar a menos para impactar a mas es lo que hizo. Eventos y congresos de menos personas puede producir menos recursos y menos reconocimiento, pero fabricará mejores amistades.
  • Ser fiel a lo que Dios le ha hablado es más importante que la competencia. Cuando alguien mas en otro ministerio esta experimentando éxito la tendencia es empezar a hacer lo que otro esta haciendo y decir lo que otro esta diciendo. Si uno puede ver lo que esta sucediendo en el cuerpo es que muchos están copiando a otros y están perdiendo su individualidad y están negando sus dones y su llamado divino. Al estar contento con lo que Dios le ha dicho, es fácil estar satisfecho con lo que uno tiene.

 

Crece profundo para Correr fuerte,
Dr. Andrés y Tiffany Bucksot
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