Un Liderazgo Madurando

CARTA DE LIDERAZGO – DICIEMBRE 2010 

Cuando un líder es maduro en Dios, es alguien que aumenta la unidad y la paz entre la gente de su equipo, pero más importante, en el cuerpo, busca la manera de arreglar las cosas sin ofender.

En varios niveles de líderes, por la falta de un liderazgo maduro, la manera clásica es culpar, enojarse con otros, defenderse hasta la muerte, decide no recibir corrección y hace todo lo posible por hacer notar las faltas y las fallas de otros.

Líderes así son inseguros, lastimados de forma que necesitan un profundo arrepentimiento personal. Digo esto porque el crecimiento o la madurez y el arrepentimiento van de la mano.

Cuando alguien realmente está creciendo en la realidad del Reino de Dios, está más enfocado en avanzar El mensaje a la gran mayoría de gente que no conoce a Cristo, que en defenderse, buscar fallas, acusar y seguir lastimando a otros.

Una de las cosas importantes cuando trabajamos bajo la dirección de otros líderes es la manera en la que nos corrigen. Muy poco líderes son buenos en corregir e inspirar a otros para hacer un buen trabajo. A su vez hay una gran mayoría que debilita, critica, condena y guarda rencor.

Muchas veces la diferencia se encuentra en la condición del corazón del líder que tiene que corregir.  El líder que busca la unidad y la paz en su equipo y en el cuerpo de Cristo, tiene el punto de vista en arreglar, y no en acusar y dominar. El punto directo es que toda la gente tiene problemas. Cada uno tiene áreas de debilidad, fracasos y defectos.

Los buenos líderes conocen la diferencia entre rebeldía y debilidad. Los líderes comunes ven la debilidad como rebeldía y castigan en lugar de discipular, disciplinar y ayudar. Mis pastores son excelentes ejemplos de cómo podemos andar humildes y suaves de corazón, cuando vienen cuestiones de corregir errores en su vida y en la vida de otros. Lo que he aprendido de ellos es:

  • Sándwich. Inicia con una buena noticia, motivación y ánimo, luego vienes las malas noticias en medio y por último observaciones buenas. Esto, cuando lo hago de forma correcta minimiza la fuerza del golpe.
  • Corrija con testigos. (Nunca en privado) A nadie le gusta que lo corrijan delante de otros, pero los buenos líderes son sabios al tener un testigo presente en cualquier consejo y tiempo de corrección. Nunca, nunca y nunca sin testigos con el sexo opuesto. (Una vez más “nunca lo haga”).
  • Habla de hecho y no de motivos. Nadie sabe el corazón de otra persona, Sus motivos no siempre se revelan en sus hechos, pero sus hechos pueden revelar la condición de su corazón.  Lo que puede hacer es expresar cuales fueron los resultados de su fracaso o inhabilidad en o la organización.
  • Inspira. El mundo está lleno de líderes que saben destruir, robar el ánimo y los impulsos de la gente para mejorar.  Sea un el tipo de líder que inspira a la gente a mejorar, aun cuando tiene que corregir. Hable de sus beneficios, capacidades y futuro.
  • Gana su respeto. Para poder corregir tiene que tener un nivel de respeto con la persona que tiene que ser corregida. Amistad y autoridad son diferentes, pero al mismo tiempo una autoridad genuina y transparente brinda confianza como si fuera una corrección amistosa.
  • Aclara sus expectativas. La corrección sin dirección es un desperdicio.  Sea completamente honesto en aclarar lo que espera de la persona después de este tiempo. Es importante anotar y aclarar lo que espera que suceda de aquí en adelante.
  • Rápido para olvidar. Lo más rápido que pueda olvidar las de fallas de otros y caminar hacia adelante, es lo mejor. En lugar de guardar hay que soltar. Deja las fallas en las manos de Dios y camina con los ojos puestos en Su habilidad de trabajar en la vida de los demás. Ser un líder no es ser el Espíritu Santo, sino una voz que apoya el crecimiento y desarrollo de otros.

Crece profundo para correr fuerte,
 Dr. Andrés Bucksot
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