EJERCITANDO TU FE COMO LÍDER 1

Cuando algo en la vida no va bien, no significa que todo va mal. Tampoco porque algo va bien no significa que todo va bien.
1 Ago 2016

Una cosa no necesariamente significa la otra

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Como líder es vital mantener el balance y enfoque todos los días de la vida. Cada uno vive a través de su daño o por medio de su vista. Como vemos algo va determinar cómo viviéremos la vida. Cuando algo en la vida no va bien, no significa que todo va mal. Tampoco porque algo va bien no significa que todo va bien.

José anticipó un tiempo de sequía sobre de Egipto. Cuando hubo siete años de abundancia, no significaba que todo iba bien. “Y comenzaron a venir los siete años del hambre, como José había dicho; y hubo hambre en todos los países, más en toda la tierra de Egipto había pan”. Génesis 41.54

Tampoco los siete años de hambre significaron que todo iba mal en Egipto. En el liderazgo es necesario entender los tiempos y anticipar los cambios. Los que no anticipan cambios bien, normalmente les va mal, aunque con otros, les va bien. A José, le iba bien, aunque en Egipto, había siete años de hambre. La clave para ellos era la preparación y la anticipación.

En cada área de tu liderazgo habrá ajustes y cambios. Los cambios son parte de la vida, igual como las olas del mar y las nubes del cielo. Por qué hay una tormenta tropical en alguna área, no significa que hay tormenta en todas las demás áreas. Líderes tienen la habilidad de ver coas mucho adelante, con más claridad y con ojos de fe, otros ven problemas.

Porque hay un tiempo malo no significa que te vaya a ir mal en la vida. Los tiempos difíciles traen dificultades con ellos, pero no significa que son cosas imposibles. “Tengan por sumo gozo, hermanos míos, cuando se hallen en diversas pruebas (tentaciones), sabiendo que la prueba de su fe produce paciencia (perseverancia),” Santiago 1:2-3

Igual como José en los siete años de hambre, a veces hay muchas pruebas que vencer y muchas oportunidades que ganar. Como líder, no volvemos atrás cuando hay tiempos difíciles. Una dificultad no significa que todo va mal. Egipto si experimentó dificultades, pero a causa del liderazgo de José, Egipto no iba hacia abajo, aunque muchos sufrían.

Como líder tenemos que prepararnos por lo que viene. José tenía siete años para prepararse en los tiempos buenos, pero no se relajaba, sino se esforzaba para no ser  tan afectado en los tiempos difíciles. ¡Qué gran lección aprendemos de José, en su liderazgo en Egipto! En lugar de vivir en modo de relax cuando todo iba bien, se esforzó y se anticipó por algo mejor y mayor.

Intimidad e Integridad,

Dr. Andrew Bucksot